An offer you can`t refuse
May 7th 2009 7
From The Economist print edition
Después de que una de las mas grandes empresas de automotores fuera tocada por la actual crisis mundial en el momento en que se encontraba en aprietos tras varias décadas de malas ventas y escasa competencia en el mercado automotor y empezara su declive han sido muchos los anuncios oficiales de la inminente quiebra que afectan a miles de millones de empleados y empresarios en todo el mundo. Un motivo para que muchas firmas empezaran a dar su mano para salvarla e impedir su desaparición definitiva, empresas europeas y americanas anunciaron su intervención para hacerse acreedoras de parte de las acciones y de esta forma impedir la inminente desaparición y que GM pasara a ser un gran nombre recordado en la historia, pero muchas de estas solo quedaron en palabra pues los impedimentos fueron más para que lograr esta realidad.
Entonces apareció la figura mundial de la que más se habla en los últimos meses. Barack Obama anunció la intervención del gobierno estadounidense y la intención por salvar la compañía, fueron varios millones de dólares los que se pusieron sobre la mesa para que gran parte de las acciones de esta fueran del gobierno. La intención aparentemente más que económica era humana pues detrás de un gran nombre como General Motors había millones de familias afectadas que esperaban por una solución.
Los inconvenientes y problemas fueron muchos entre los que se encontraban los intereses de los acreedores que no aceptaban muchas de las propuestas y soluciones que se daban. Finalmente y tras varias semanas de expectativa se anunció la mayor quiebra industrial de los estados unidos en los últimos tiempos. Lo que se pudo lograr fue poco, y lo que se perdió mucho.
Ahora de lo que más se habla es de los millones que el gobierno invirtió pero que de nada sirvieron y de cómo recuperarlos, pues en estos momentos de crisis lo que más preocupa es el desaprovechamiento de recursos que bien hubieran podido servir para retribuir los años de entrega de personas y familias que ahora no tienen un empleo y que como siempre son dejadas de lado por el estado y por los medios.
Los titulares en primera página de todos los diarios a nivel mundial por supuesto fueron la desaparición de GM de la economía, pero donde están todas esa cabezas que rodaron a causa de esto ¿que acaso un buen nombre vale más que una persona? ¿Implica más el decaimiento de una multinacional para una sociedad que el mismo ser humano? ¿Por qué no mejor haber dado la mano y todos esos millones invertidos a lo que se veía venir desde el gobierno de Bush en estrategias para salvar a los empleados afectados?
El problema es que las intenciones no siempre son las mejores, los mandatarios desvían su labor simplemente para ganar y adquirir imagen con sus aparentes “buenas obras” pero lo que logran es perder más de lo que pensaban ganar. Y la intervención de los gobiernos en compañías afectadas por la crisis económica no siempre es la solución para los estados y por querer tapar un hueco destapan otro. Obama pensó que la solución para prevenir que GM desapareciera era intervenirla y que pasara a manos del gobierno norteamericano pero era simplemente algo que estaba obligado a hacer porque la crisis era inminente ahora no sólo son miles de dólares que se perdieron y que se buscan recuperar sino miles de personas que ahora esperan la ayuda para salvarse de la crisis que los dejo en la calle.
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